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APLICANDO LLAVES MAESTRAS: "HAGA ALGO DIFERENTE"

(Habla Steve de Shazer):

-“Después de un año y medio de terapia que no iba a ningún lado, los padres trajeron sus quejas sobre el hijo de 16 años a los nuevos terapeutas. Se quejaron de lo estúpidas y vulgares que eran las mentiras de Wayne; no obstante lo cual las encontraron difíciles de soportar. No podían entender por qué Wayne necesitaba mentir tanto. Les parecía que lo habían intentado todo: sermones, bofetadas, prohibición de salir, otro tipo de restricciones. Pero nada le hacia efecto.
Despues de felicitar a los padres por su persistencia, el terapeuta comentó que estaba seguro de que el equipo había visto solamente la punta del témpano. Les sugirió que por el momento no cambiaran nada, porque las cosas podrían empeorar. El equipo también le pidió a la familia que observara entre sesiones qué estaba ocurriendo entre ellos que desearan que no dejara de ocurrir.
En la segunda sesión la familia habló durante media hora sobre todas las cosas que querían que continuaran ocurriendo. Cuando el terapeuta intentó una vez más establecer un objetivo concreto, la familia lo encontró imposible. Ellos sólo querían saber, con lo cual Wayne se sentiría mejor acerca de sí mismo.
El equipo fue impresionado por el sentido del humor de la familia, y así se lo hizo saber; también les comunicó cuánto los había impresionado la cantidad de cosas que querían que continuaran. Siguieron con el mensaje siguiente:

El equipo está dividido y confundido acerca de las dificultades que ustedes describen y del mejor modo de superarlas.

1)Un miembro del equipo () habló sobre algún tipo de complejo que yo no comprendo. Le parece que para que podamos descubrir esto, Wayne tendrá que decir la más obvia y desaforada mentira de su vida a todos los miembros de la familia, y con todos los indicios descubriéndolo. Y que el absurdo de la situación creará las condiciones en las cuales cada uno podrá comprender “por qué” Wayne miente.

2) Un segundo miembro del equipo piensa que ustedes están básicamente en la buena senda(). Este terapeuta siente que la conducta de Wayne puede mantenerlos juntos como equipo. Y que ustedes tienen que continuar deliberando y que, la próxima vez que Wayne mienta, deben hacer algo diferente, algo que Wayne no espere.

3) Un tercer miembro del equipo creen que están yendo demasiado lejos demasiado pronto, que deben avanzar con algo más de lentitud y ser cautelosos con la introducción de cambios adicionales mientras no sepan “por qué” Wayne miente.

4) Yo estoy absolutamente confundido y exhausto por todo esto, pero creo que ustedes tienen que volver a su casa y pensar o aclarar cuándo y cómo sabrán que Wayne ha mejorado. 


Tres semanas más tarde, la familia informó que había tenido un buen intervalo, con la única excepción de que una noche Wayne llegó a la casa con un atraso de tres horas y dijo la mentira más desaforada. Esto convenció al padre de que la próxima vez tenía que hacer algo atrozmente distinto. () Fue a un negocio de novedades y compró un envase de spray rotulado como “repelente excremento de toro”, que conservó a su alcance. La vez siguiente que Wayne mintió, el padre lo roció con el líquido maloliente. Después de la sorpresa inicial, todos percibieron el aspecto humorístico de la situación. Durante el resto del intervalo entre sesiones los padres no sorprendieron a Wayne en ninguna mentira (un lapso record). ()
La cuarta sesión, tres semanas más tarde, se abrió con la siguiente pregunta: “¿Cuántas veces tuvo que usar el repelente con Wayne?” El padre respondió que no había necesitado recurrir al repelente y que había hallado algunos modos directos para tratar con el muchacho cuando una o dos veces pensó que estaba mintiendo. No obstante, en ambos casos resultó que Wayne estaba diciendo la verdad.



– Una madre se presentó quejándose de los berrinches de su hijo sordo de 14 años de edad. () En una oportunidad, inmediatamente antes de programarse la primera sesión, el conflicto entre madre e hijo se había dado en el plano físico. []
Durante la pausa, el intérprete pensó que a Jimmy podría resultarle difícil entender qué queríamos decir al pedirle que “hiciera algo diferente”. Recordando que la madre había hecho referencia a oportunidades en que se habían dado sorpresas uno a otro, la tarea fue modificada.
El terapeuta sugirió que durante la semana siguiente, si uno de ellos pensaba que las cosas estaban acercándose a otro berrinche, ambos tendrían que sorprenderse grata y recíprocamente de algún modo. De hecho, aunque no se llegara a un “casi berrinche”, tendrían que encontrar la manera de darse sorpresas agradables. Ninguno de los dos iba a conocer previamente la sorpresa, ni a preguntar: “¿Cuál es tu sorpresa?” Cada uno tendría que tratar de descubrir cómo iba a ser sorprendido. Al hermano menor se le asignó la tarea de observar e informar cómo se habían sorprendido recíprocamente.
En la sesión siguiente, Andy pudo hablarnos sobre las diversas sorpresas que había observado. Había sido una semana libre de problemas, y los hermanos encontraron modos de cooperar en lugar de pelearse. Durante esta sesión resultó claro que por lo menos algunos de los berrinches de Jimmy formaban parte de un juego deliberado de exageración. A veces el hecho de que ni la madre ni Andy lo comprendieran, los llevaba al caos. Ni la madre ni el hermano habían tenido conciencia de esto.
El terapeuta le pidió a Jimmy que fingiera un berrinche o que jugara de ese modo por lo menos una vez en el siguiente periodo de dos semanas. La madre y el hermano tendrían que adivinar cuándo fingía y cuándo estaba encolerizado en realidad. Si pensaban que estaba fingiendo, la madre tendría que abrazar a Jimmy y Andy apretarle fraternalmente el brazo. La idea subyacente, que no les fue explicada, era llevar a la madre y al hermano a comunicarse de modo no verbal con el niño sordo, lo cual podría tener para él un carácter más real. Esto demostró dar resultado. En la sesión siguiente, la madre y Andy informaron haber cumplido, pero como no habían podido descubrir si los berrinches eran reales o fingidos, habían tenido contacto físico por las dudas. Jimmy dijo que fingió en todos los casos. En una ulterior conversación telefónica, la madre informó que no podía diferenciar los berrinches reales de los fingidos y que había decidido tratarlos a todos como fingidos. “Un abrazo es siempre lo mejor”. Esto parece haber eliminado tanto las quejas en el hogar como en la escuela.”

(De “Claves para la solución en terapia breve”. Steve de Shazer. Paidos Terapia Familiar)

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STEVE DE SHAZER: LLAVES MAESTRAS

“Las intervenciones pueden iniciar el cambio sin que medie una primera comprensión detallada del terapeuta en cuanto a lo que ha estado sucediendo. []
La naturaleza exacta de la perturbación no parece importante para la generación efectiva de soluciones, porque la intervención sólo necesita ajustarse. Solamente se necesita una ganzúa o llave maestra, y no la llave única diseñada para copiar específicamente el perfil de una cerradura específica.

                                                      ESCRIBIR, LEER Y QUEMAR

Yo desarrollé la primera de las que ahora denominamos “intervenciones de fórmula” para un caso específico en 1969. Una joven había roto con su novio, en gran medida contra su voluntad. Durante meses después de esa ruptura quedó obsesionada por el episodio, soñaba con él y se culpaba a sí misma, tratando de descubrir qué era lo que había hecho mal. Recordaba las cosas buenas que habían sucedido, y también las malas, principalmente el fin inesperado e insensato de una relación que ella consideraba encaminada al matrimonio. En la época de la primera sesión, estos pensamientos habían llegado al límite de la pesadilla. Pensaba sobre el muchacho todo el día…y toda la noche también.
Después de explicarle que era normal que hubiera pensado mucho sobre esas cosas, y que ella necesitaba hacerlo para superar el daño y el dolor, le asigné las tareas siguientes como una manera de concentrar sus esfuerzos a fin de que pudiera continuar con su vida:
1) Tenía que encontrar un lugar cómodo en el que pudiera pasar a solas un rato tranquilo por día, siempre a la misma hora. El lapso no debía ser menor de una hora, ni mayor de una hora y media; todos los días tenía que concentrar sus esfuerzos en:
2) en los días impares, debía poner por escrito todos sus buenos y malos recuerdos sobre el exnovio. Tenía que escribir durante todo el periodo, aunque no más de una hora y media, incluso aunque ello significara repetir una y otra vez las mismas oraciones.
3) En los días pares, debía leer las notas del día anterior y después quemarlas.
4) Si estos pensamientos indeseados volvían a ella en otros momentos, fuera de horario, ella debía decirse a sí misma:

Ahora tengo otras cosas sobre las que pensar; pensaré sobre esto en el horario que corresponde,
 

o bien tomaría una nota para recordar esos pensamientos y volver sobre ellos en el horario asignado.
Al cabo de tres días cesaron las pesadillas y los pensamientos obsesivos concluyeron el quinto día. []
El ritual de escribir, leer y quemar debe ser transmitido con fe por el terapeuta, porque a algunos clientes les parece improbable que pasar de pensar algo a escribirlo y quemarlo puede constituir una solución. A lo largo de los años, los clientes han explicado cómo opera este ritual.
1)Objetiva sus preocupaciones o les da un carácter más concreto.
2)No caer en los pensamientos perturbadores es más fácil porque hay un tiempo previsto para ellos.
3) Puesto que los pensamientos “malos” ya no están prohibidos, resulta más fácil pensar sobre otras cosas.
4) Las perturbaciones se van literalmente con el humo.
5) El cliente comprende que tiene “cosas más interesantes que hacer”.

Esta fórmula es útil cuando el cliente se queja de pensamientos obsesivos o depresivos. []

                                  
                                   LA TAREA DE LA PELEA ESTRUCTURADA

 En 1974 inventé la tarea de la “pelea estructurada” con la finalidad de que se ajustara a una peculiar situación problemática de la pareja, con algunos resultados sorprendentes. Esta fórmula ha demostrado ser útil en el proceso de promover la solución cuando ambos miembros de la pareja se quejan de sus disputas o peleas. El ritual comprende cuatro pasos:
1) Arrojar una moneda al aire para ver quién comienza.
2) El vencedor se dedica a echar pestes durante diez minutos ininterrumpidos.
3) Es el turno del otro miembro de la pareja, que también se toma diez minutos.
4) Deben pasar diez minutos de silencio antes de que se inicie otra vuelta arrojando de nuevo la moneda.
Esta intervención está específicamente diseñada para ajustarse a situaciones en las cuales ambos miembros de la pareja se quejan simultáneamente de peleas o disputas que no parecen conducir a ninguna parte.[] La misma solución se puede emplear reiteradamente sin tener en cuenta los detalles específicos de la queja.


                                                HAGA ALGO DIFERENTE

La tarea “haga algo diferente” fue creada en 1978 para ajustarse a un caso específico. Los resultados que la familia informó haber obtenido nos impulsaron a desarrollar una versión con forma de fórmula para aplicarla a otros casos similares. Los criterios para el empleo de esta fórmula fueron rápidamente reconocidos: una persona se queja sobre la conducta de otra y, habiéndolo intentado “todo”, queda fijada a la misma reacción reiterada, mientras la conducta perturbadora continúa. El enunciado de la tarea ha sido completamente normalizado. En este caso el mensaje se dirige a los padres de un adolescente.

Desde ahora y hasta la próxima vez que nos encontremos, nos gustaría que cada uno de ustedes, una vez, cuando sorprenda a Mary mirando televisión en lugar de hacer lo que debe, haga algo diferente, por más extraño, fantástico o disparatado que pueda parecerle. Lo único importante es que sea lo que fuere lo que se decida hacer, es necesario que sea algo diferente.[]
 

Un pequeño cambio “espontáneo” en respuesta a una indicación generalizada (“haga algo diferente”) puede impulsar las soluciones. Es muy frecuente que el terapeuta no pueda predecir qué respuestas diferentes desplegarán espontáneamente los clientes. []
Cuando los clientes describen lo que los está perturbando, por lo general refieren todas las cosas “diferentes” que han resultado inútiles. No obstante, un examen más estrecho de esas cosas con frecuencia revela que todas ellas pertenecen a la misma clase lógica: por lo tanto, no eran suficientemente diferentes. El castigo es castigo, ya sea reconvención, restricción o gritos. Decirse a uno mismo que debe perder peso, ponerse a dieta, escuchar al médico que nos dice que debemos perder peso; todas éstas son conductas del mismo tipo si no producen los resultados deseados. (En cambio podría ser útil decirnos o que nos digan que empecemos a ser personas delgadas.)
Con frecuencia, la tarea “haga algo diferente” es más útil cuando los clientes se quejan de la ineficacia de su reacción a algunas secuencias reiteradas de acontecimientos (por ejemplo cuando un niño tiene berrinches, ante los cuales los padres reaccionan de la misma manera  ineficaz). Esta intervención directa pero específica ofrece al cliente una amplia gama de nuevas conductas posibles y asegura que la conducta elegida se ajustará a ellos y no irá más allá de sus posibilidades.



          PRESTE ATENCIÓN A LO QUE HACE CUANDO SUPERA EL IMPULSO DE…

Es la principal variante de la tarea anterior (impulso, por ejemplo, de deprimirse, comer en exceso, gritarle a su esposa, embriagarse). Está destinada a emplearse cuando una persona se queja de su propia conducta.
Toda queja puede verse como si involucrara una regla, o un conjunto de reglas, que determinan la conducta. No obstante, también hay excepciones a la regla. Es decir, que aunque los clientes tienden a afirmar que la conducta perturbadora se produce siempre, hay condiciones más o menos similares en las cuales aquella conducta no aparece. Estas excepciones constituyen frecuentemente el mejor modelo para construir intervenciones, porque la conducta involucrada ya forma parte del repertorio del cliente, y en consecuencia la intervención se ajustará automáticamente. También será diferente, porque la excepción se aplica a la situación ligada a la regla, y sirve como algo nuevo o fortuito y en consecuencia respalda cierta probabilidad de impulsar respuestas nuevas o diferentes. [] La tarea tiene la finalidad específica de ayudar a clientes y terapeutas por igual para que descubran (y utilicen) las excepciones a la regla.”

(De “Claves para la solución en terapia breve”. Steve de Shazer. Paidos Terapia Familiar)


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