P. WATZLAWICK: SI ME QUIERE ES QUE ESTÁ LOCO

Ya que hablamos de amor, empecemos por una advertencia importante. Dostoievski decía que el texto bíblico “ama a tu prójimo como a ti mismo” seguramente ha de entenderse al revés, es decir, que solo se puede amar al prójimo cuando uno se ama a sí mismo.

Con menos elegancia pero con más precisión Groucho Marx expresó la misma idea decenios más tarde: “Ni por asomo se me ocurriría hacerme socio de un club que estuviese dispuesto a aceptarme como tal.” Si usted se toma la molestia de sondear la hondura de este chiste, ya puede considerarse preparado para lo que sigue.

En todo caso, ser amado es algo enigmático. Investigar para poner en claro el asunto no es aconsejable. En el mejor de los casos, el otro no sabrá qué decirle; en el peor de los casos, resultará que su motivo es algo que usted mismo hasta el momento no había tenido nunca como su cualidad más agraciada; por ejemplo, un lunar en su hombro izquierdo. Otra vez y sin lugar a dudas, callar es oro. (…) Continue reading “P. WATZLAWICK: SI ME QUIERE ES QUE ESTÁ LOCO”