TERAPIA ERICKSONIANA

M. ERICKSON: CURANDO CON RÁBANOS

ERICKSON: Esto me recuerda el caso de otra paciente que vino a verme. Llamémosla Mary. No la había reconocido. Mary se había levantado en mitad de la noche; no quería despertar a los niños y se había tragado una buena cantidad de jarabe para la tos de un frasco en el que descuidadamente había puesto lejía.

Reaccionó a la hospitalización, al terror provocado y a los daños causados desarrollando un grave estado psicótico con un profundo retiro. Había estado ingresada en el Arizona State Hospital. Su peso normal era de unos 55 kilos. Le habían puesto una sonda en el estómago para poderla nutrir y darle fuerza para que pudiese afrontar la operación de reconstrucción del esófago. Estuvo casi seis meses en el hospital asumiendo 4000 calorías al día: profundamente deprimida, pasiva, esquizoide, sometida visiblemente a alucinaciones. A pesar de las 4000 calorías diarias su peso apenas superaba los 40 kilos.

Así que cuando entré a formar parte del equipo del Arizona State Hospital me encontré con Mary, que estaba

Entonces me ocupé yo de su alimentación”                                         Paul Smyth, “Netley Hospital-1918

allí ingresada. Toda aquella historia no me gustaba, y entonces me ocupé yo de su alimentación: la alimentación con la sonda. La reduje a 2500 calorías, más que suficiente para reponerle fuerzas. No era más que una pérdida de tiempo pedirle a su cuerpo el esfuerzo necesario para digerir 4000 calorías; eran bastantes 2500 para su peso de 40k. Veamos, creo que una de las primeras cosas que hice fue procurarme un rábano fresco. Le expliqué a Mary que, antes de nutrirla, le pondría en la boca un trocito de rábano -comprended, ella no podía para nada tragar- y ella lo masticaría.

WEAKLAND: ¿Pero era capaz de sentir el olor y el gusto, y de masticarlo?

E: Sí. Y antes de cada nutrición con la sonda, le daba chicle, salsa picante, catchup, canela, clavos.

W: Lo que la estimulase.

                  Rábanos. Edgar Vides.

E: Lo que normalmente da inicio a un proceso de digestión. Mary volvió rápido a los 55 kilos. Luego fue enviada a un hospital general para la reconstrucción del esófago. Cuando salió, yo había dejado el Arizona State Hospital para ejercitarme privadamente aquí. Unos tres años después dijo que no podía aguantar más y que debía volver a ver a aquel doctor. Examinamos su adaptación social, la conyugal y familiar, y la adaptación a la operación. Después volvimos al problema de la alimentación, con todo aquello que le había dicho cuando le suministraba el chicle o la canela. Se había puesto el empeño de cocinar con los hijos para enseñarles a apreciar la comida.

“Quería que apreciaran la comida”

¿Veis cómo de simple fue su tratamiento? Las calorías no eran una respuesta. Era necesario obligar a la paciente a masticar: el chicle y aquel rábano picante que quemaba. Una paciente completamente pasiva, con una experiencia de meses y meses de pasividad. Por ello inicié el tratamiento con algo que era absolutamente claro que habría escupido. Pero que habría disfrutado. Me aseguré de hacerla conseguir hacer cualquier cosa. Quería hacerle usar la boca en conexión con la alimentación con la sonda. Uno debe usar bien la boca cuando recibe un buen trozo de rábano, fresco y fuerte (Risotada). Y al mismo tiempo se la alimenta con la sonda. En lugar de limitarse al papel pasivo de dejarse alimentar, ella se estaba haciendo muy activa con la boca, que está vinculada con el estómago. Después, naturalmente, le habría podido dar cualquier otra cosa y si hubiese mostrado una mínima tendencia a recibirla pasivamente siempre habría tenido otra que la estimulase más a la acción.

Los enfermeros pensaban que era un poco tantear, hasta que vieron que la paciente comenzaba a ganar peso. Ya veis de qué forma se puede hacer participar: haciendo algo.

(Extraído de aquí)

Alicia García AguiarAutor: Alicia García Aguiar Psicoterapeuta especialista en Terapia Breve Estratégica y miembro afiliado oficial en España del CTS que dirige Giorgio Nardone. Encuentra en este blog el tratamiento para todo tipo de trastornos desde la TBE y la Terapia Breve en general y mantente informado de las últimas novedades sobre libros, cursos y seminarios de Giorgio Nardone

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ERICKSON Y LA PREDICCIÓN CON CLAVES MÍNIMAS

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(Habla Jeffrey Zeig:)

Erickson retó a sus estudiantes a desarrollar una habilidad para predecir el comportamiento y usar predicciones de manera diagnóstica y terapéutica. Por ejemplo, me dio la novela Nightmare Alley de William Gresham y me dijo que leyera la primera página y le dijera qué decía en la última (comunicación personal, 1974). No lo pude hacer, pero cuando terminé el libro me di cuenta de que el final estaba indicado claramente en la primera página. También le dijo a los estudiantes que leyeran libros de adelante hacia atrás y viceversa y predecir qué seguiría en las páginas siguientes o en las previas (Zeig 1980a, p.128). Entender cómo el comportamiento está inconscientemente estampado puede ayudar a un terapeuta a ser más efectivo.

images-1Para crear intervenciones poderosas Erickson usó su percepción de claves mínimas y su conocimiento adquirido de cómo la historia social del paciente era un determinante influyente. He visto pacientes de Erickson que fueron sorprendidos por la exactitud de sus predicciones.

 

EJEMPLOS:

-Una mujer buscó a Erickson como estudiante. Él le pidió que escribiera la información acostumbrada que le pedía a todos los nuevos pacientes y estudiantes: la fecha actual, nombre, dirección, teléfono, estado marital, número de hijos (con nombres y edades), ocupación, educación, edad, fecha de nacimiento, número de hermanos y hermanas (con nombres y edades). Y si los años formativos de la persona transcurrieron en un medio urbano o rural.

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Usted era gorda

Erickson interrumpió cuando escribía y dijo: “Usted es europea“. Ella lo confirmó, pero no pensó mucho sobre sus observaciones. Hay mucha diferencia entre la escritura de alguien que aprendió a escribir en Europa con la de quien aprendió la escritura en los EEUU.

Luego Erickson le dijo: “Probablemente usted es del sur de Europa, de Italia o de Grecia“. Ella pensó que no era una percepción rara porque el tono de su piel indicaba su origen.

Luego Erickson metió el acelerador a fondo y dijo: “Y   usted era gorda de niña”. La paciente se quedó patidifusa; en el momento de su visita ella estaba bastante delgada. Le preguntó a Erickson cómo lo sabía. Él le explicó que ella se sostenía a la manera en que lo hace una persona gorda.

-Uno de los anteriores pacientes de Erickson me consultó luego de que Erickson falleciera. Le pregunté si recordaba alguna experiencia especial con Erickson. Ella dijo que durante la entrevista inicial Erickson la miró y dijo: “Usted no fue la favorita de su mamá“. Ella quedó muy sorprendida y replicó afirmativamente.

Erickson entonces dijo: “Usted fue la favorita de su abuela, probablemente de su abuela materna“. De nuevo estaba en lo cierto. La paciente quedó sorprendida por su perceptividad e impresionada por su perspicacia. Nuevamente Erickson hizo buen uso de su diligente autoentrenamiento y atención a las claves mínimas.

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Divórciese

-Una de las anteriores pacientes de Erickson me buscó para terapia. Dos décadas antes, poco después de casarse, ella había sufrido de desvanecimientos. Las pruebas médicas no mostraron nada y ella consultó a Erickson quien la vio a ella y a su esposo. Erickson pensó que ella no era una mujer casada feliz. su esposo era un individuo frío y distante.[] Sugirió a la paciente que se divorciara, pero ella rehusó con firmeza. Luego, reconociendo que ella sería buena madre Erickson le sugirió que tuviera niños. Ella estuvo de acuerdo y la terapia fue exitosamente terminada luego de pocos meses, con la

Volvieron los desvanecimientos

          Volvieron los          desvanecimientos

advertencia de que cuando llegara a su cuarentena probablemente ella necesitaría más terapia.

Cuando llegó a los cuarenta efectivamente esta paciente llamó a Erickson porque de nuevo se estaba desvaneciendo. Erickson había muerto y la Sra. Erickson me la refirió a mi. A sus dos hijos les había ido bien y estaban ya inscritos en la universidad. Ella ya no tenía una fuerza constructiva organizadora en su vida (sus hijos habían servido para tal propósito) y regresaron sus desvanecimientos.

La intervención de Erickson había mantenido a la paciente fuera de tratamiento durante 20 años.

 

(Extraído de aquí)

(Extraído de aquí)

 

Alicia García AguiarAutor: Alicia García Aguiar Psicoterapeuta especialista en Terapia Breve Estratégica y miembro afiliado oficial en España del CTS que dirige Giorgio Nardone. Encuentra en este blog el tratamiento para todo tipo de trastornos desde la TBE y la Terapia Breve en general y mantente informado de las últimas novedades sobre libros, cursos y seminarios de Giorgio Nardone

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MILTON ERICKSON: PROBLEMAS EN EL AVIÓN

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La señora Erickson recordó una ocasión cuando Erickson realizó psicoterapia en una situación social. Estaban en un aeroplano donde los asientos se miraban unos a otros. El hombre frente a ellos cayó en la cuenta de que Erickson era un psiquiatra bien conocido. La señora Erickson contó:

“Él mencionó con timidez total y respetuosamente que no estaba viendo hacia adelante en el viaje porque siempre le daban unas náuseas terribles en el viaje en aeroplano. Preguntó si el Dr. Erickson tendría algunas sugestiones. Y Milton, muy solemnemente le dijo cómo podía mantener su pulgar de una manera particular. Tan pronto como sintiera náusea, dolor y nerviosismo él presionaría su pulgar hasta que realmente comenzara a ser doloroso. Cuando él hiciera esto, encontraría que la sensación se retiraría.

Recuerdo haber estado sentada ahí mirando mientras que él explicaba este método y pensaba, “¿Cómo puede funcionar esto? Milton no sabe nada en absoluto sobre este tipo. ¿Cómo es posible que pueda funcionar?”

Y caramba, dos o tres veces durante el vuelo vi al hombre hacer muecas muy discretamente. Cuando sirvieron el almuerzo, comió abundantemente.

 

(Extraído de aquí)

(Extraído de aquí)

Alicia García AguiarAutor: Alicia García Aguiar Psicoterapeuta especialista en Terapia Breve Estratégica y miembro afiliado del CTS que dirige Giorgio Nardone. Encuentra en este blog el tratamiento para todo tipo de trastornos desde la TBE y la Terapia Breve en general y mantente informado de las últimas novedades sobre libros, cursos y seminarios de Giorgio Nardone

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ERICKSON EDUCANDO A SUS HIJOS: “NO TENGO POR QUÉ HACERLO”

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“Niña leyendo el periódico” de Pedro Bas

Un domingo, todos en la familia estábamos leyendo el periódico, cuando de pronto Kristi (que tenía entonces dos años) se acercó a su madre, le arrancó el periódico de las manos y lo tiró al piso. Su madre le dijo: “Kristi, eso que hiciste no está bien. Recoge el periódico y devuélveselo a tu madre. Dile que le pides perdón.”

No tengo por qué hacerlo“, contestó Kristi.

Todos los integrantes de la familia aconsejaron lo mismo a Kristi, y su respuesta fue idéntica en todos los casos.

En 1948, Milton Hyland Erickson, MD, se trasladó con su familia de Eloise, Michigan a Phoenix, Arizona. El clima cálido y seco, se le dijo, podría mejorar su salud. Así se estableció en el Valle del Sol, donde vivió y trabajó hasta su muerte en 1980. Con su esposa, Elizabeth, el Dr. Erickson pasó los últimos diez años de su larga y distinguida la vida en una casa modesta, de estilo ranchero en Hayward Avenida. La casa se encuentra cerca de la majestuosa montaña de Phoenix preservar el cual abarca Piestewa Peak (anteriormente conocido como Squaw Peak), uno de los paisajes naturales locales favoritos, del Dr. Erickson.

En 1948, Milton Hyland Erickson, se trasladó con su familia de Eloise, Michigan a Phoenix, Arizona. El clima cálido y seco, se le dijo, podría mejorar su salud. Así se estableció en el Valle del Sol, donde vivió y trabajó hasta su muerte en 1980. Con su esposa, Elizabeth, el Dr. Erickson pasó los últimos diez años de su larga y distinguida la vida en una casa modesta, de estilo ranchero en Hayward Avenida. La casa se encuentra cerca de la majestuosa montaña de Phoenix (anteriormente conocido como Squaw Peak), uno de los paisajes naturales locales favoritos, del Dr. Erickson.

Entonces yo le pedí a mi hija Betty que la levantara y la llevara al dormitorio. Me acosté en la cama y Betty la dejó caer a Kristi junto a mi. Kristi me miró desdeñosamente y empezó a escabullirse, pero yo la agarré de un tobillo. “¡Soltame!”, gritó. Yo le contesté: “No tengo por qué hacerlo“.

Eso duró cuatro horas. Me pateó y lucho conmigo; pronto consiguió liberar ese tobillo pero yo le tomé el otro. Fue una batalla terrible, un combate silencioso entre dos titanes. Al término de las cuatro horas, ella se dio cuenta de que no podía ganar y dijo: “Levanto el periódico y se lo doy a mami.

Fue allí cuando descargué el golpe: “No tienes por qué hacerlo“, le dije.

Ella puso su cerebro a trabajar a mayor velocidad y replicó: “Levanto el periódico y se lo doy a mami. Y le pido perdón.”

No tienes por qué hacerlo“, le repetí.

Se lanzó a toda velocidad: “Levanto el periódico. Quiero levantar el periódico. Quiero pedir perdón a mamá.”

Está bien“, acepté yo.

 

Erickson podría haberla dejado ir a Kristi una vez que ella “se dio por vencida”, pero persistió hasta que la niña trocó su “No tengo por qué hacerlo” en un “Quiero hacerlo“. En ese momento había interiorizado la actividad socialmente conveniente. Nunca se describió de una manera tan sucinta, como hace Erickson en esta historia, el desarrollo de la conciencia moral o superyó.

 

(Extraído de aquí)

   (Extraído de aquí)

Alicia García AguiarAutor: Alicia García Aguiar Psicoterapeuta oficial del Centro di Terapia Breve Strategica dirigido por Giorgio Nardone. Encuentra en este blog el tratamiento para todo tipo de trastornos desde la TBE y la Terapia Breve en general y mantente informado de las últimas novedades sobre libros, cursos y seminarios de Giorgio Nardone
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