MUTISMO Y DEMÁS PROBLEMAS DEL LENGUAJE EN NIÑOS

Uno de los problemas más frecuentes es el de las dificultades lingüísticas del niño: incapacidad de pronunciar correctamente las palabras, repetición de algunos sonidos, incluso mutismo selectivo, esto es, negativa o incapacidad de comunicarse verbalmente. La reacción más típica de los padres en estos casos consiste en solicitar continuamente del niño un intercambio comunicativo, en un intento constante de corregir los defectos, integrar las palabras que faltan o, en el caso del mutismo, de empujarlo cariñosamente a hablar. También  en este caso nos encontramos ante intentos fallidos de superar la dificultad. De nuevo el problema del niño se transforma en un instrumento de poder hacia los padres, o simplemente en una forma de obtener más atenciones y mimos.

En el primer caso, en vez de intentar corregir, el padre debe fingir que no entiende y responder a las demandas del niño diciendo: Perdona, no entiendo, ¿qué quieres decir?. El niño responderá tratando de hacerse entender y, sin darse cuenta, corregirá la pronunciación y el habla. Una vez más, una pequeña frustración de la conducta que hay que corregir se convierte en el arma ganadora. Seguir leyendo “MUTISMO Y DEMÁS PROBLEMAS DEL LENGUAJE EN NIÑOS”

PATOFOBIA EN FORMA DE CARDIOFOBIA: EL DIARIO DEL CORAZÓN

 

Los mismos principios terapéuticos del check-up hipocondríaco son aplicables a la prescripción del diario del corazón (Nardone y Watzlawick, 1990; Watzlawick y Nardone, 1997). En este caso  el monitoreo se focaliza en el corazón, y en particular en la frecuencia cardíaca y la presión arterial. Por supuesto, el diario del corazón es una prescripción particularmente adaptada al caso de la cardiofobia, decir, es para el que tiene miedo de los infartos, ictus, trastornos de presión, etc. (…)

Cada hora del día, el paciente deberá parar un instante y, armado de papel y bolígrafo, proceder con el reconocimiento manual del propio latido. La medida se repetirá 3 veces, con intervalos de un minuto de pausa intercalados. El latido cardíaco es particularmente sensible a las respuestas vegetativas: basta un sobresalto, una emoción, un estado de ansiedad, basta la simple idea de tenerla que medir para que se altere inmediatamente la frecuencia. Es la razón por la que es fundamental que la medición no sea solo una sino repetida. Seguir leyendo “PATOFOBIA EN FORMA DE CARDIOFOBIA: EL DIARIO DEL CORAZÓN”

PARANOIA: LA IMAGEN DE LA SALA DE ESPERA

“Sala de espera” de Jacobo Borges, 1960

Una persona entra en una sala de espera con la respiración contenida y comienza a escrutar a todos los presentes con proceder sospechoso, atento a cualquier señal de amenaza por parte de los demás. Deja su paraguas fuera del guardaparaguas para evitar que alguno lo equivoque con el suyo, se quita el abrigo y lo pone junto a sí para que nadie pueda robárselo; se sienta, coge un periódico y hace como que lee para cubrirse la cara, pero en realidad controla a todos con el rabillo del ojo, alternando falsas actitudes de relajación con continuos controles sobre su bolso, su portafolios y las llaves del coche. Seguir leyendo “PARANOIA: LA IMAGEN DE LA SALA DE ESPERA”

NO ME FÍO DE MI CORAZÓN: UN CASO DE PATOFOBIA

La patofobia, así definida en el modelo de psicoterapia breve estratégica, representa en los últimos decenios una de las más recurrentes formas de trastorno fóbico-obsesivo que involucra tanto al médico como al psicoterapeuta, en cuanto que los pacientes al principio quieren ser tranquilizados y luego ayudados para superar el trastorno.

Esta danza entre petición de ser tranquilizado con el diagnóstico y estrategias resolutivas es, de hecho, lo que alimenta el trastorno mismo y lo convierte en el foco del tratamiento.

Miedo al corazón, como en el relato de Poe “El corazón delator

Las investigaciones realizadas sobre muestras de pacientes con sintomatología taquicárdica, en ausencia de una presunta causa fisiológica certificada, han revelado un sistema perceptivo-reactivo característico, en parte diferenciado del hipocondríaco, que basa el propio mecanismo de persistencia sobre las siguientes soluciones intentadas: constante escucha y control del latido cardíaco, petición no selectiva de ser tranquilizado (por tanto dirigida a personal sanitario especializado pero también a familiares y amigos), evitamiento de conductas que puedan alterar el ritmo cardíaco y a veces de las informaciones referentes a las patologías cardíacas. Seguir leyendo “NO ME FÍO DE MI CORAZÓN: UN CASO DE PATOFOBIA”

PSICOTRAMPAS DEL IMPOTENTE Y DE LA ANORGÁSMICA

Entre los trastornos más frecuentes y padecidos en este campo se encuentran la impotencia masculina y la anorgasmia femenina: ambos son frentes que limitan la plena expresión de un instinto tan profundamente natural.

Las dos formas de desorden pueden parecer muy diferentes, pero en realidad el mecanismo que las desencadena es muy parecido: tanto el impotente como la anorgásmica tratan de producir voluntariamente lo que debería ser espontáneo. El hombre se esfuerza por obtener y mantener la erección y la mujer se empeña en sentir más hasta llegar al orgasmo. En el origen de ambos desórdenes podemos encontrar la psicotrampa de la manía controladora que conduce a efectos contrarios. Con frecuencia, para evitar la frustración, tanto el hombre como la mujer reducen las relaciones sexuales con su pareja a un mínimo sindical; a veces, en las formas más radicalizadas, se evitan de manera general, impidiendo no solo la satisfacción erótica, sino también la propia vida en pareja. De nuevo, ambos tratan de mantener ocultos sus respectivos problemas: la mujer finge y el hombre recurre en secreto a fármacos que estimulan la erección.

Desde un punto de vista estratégico, las dos patologías sexuales tienen el mismo origen, aunque con una expresión completamente distinta. Esto se debe a las diferencias biopsicológicas entre el cuerpo femenino y el masculino. Ni qué decir tiene que la incapacidad de expresar abiertamente el instinto sexual a menudo provoca efectos que no se reducen a este ámbito de la vida, sino que afectan a otros: esta limitación esencial contagia cualquier otra forma de confianza en nuestros recursos personales. Seguir leyendo “PSICOTRAMPAS DEL IMPOTENTE Y DE LA ANORGÁSMICA”