HISTORIAS CURATIVAS: AL EVITAR LO INEVITABLE

Un hombre fue muy temprano a presentarse en el palacio del profeta Salomón, con el rostro pálido y los labios descoloridos. Salomón le preguntó:

– ¿Por qué estás en ese estado?

Y el hombre le contestó:

– Azrael, el ángel de la muerte, me ha dirigido una mirada atroz, llena de cólera. ¡Manda al viento, te lo suplico, que me lleve a la India para poner a salvo mi cuerpo y mi alma!

Salomón mandó, pues, al viento que hiciera lo que pedía al hombre. Y, al día siguiente, el profeta preguntó a Azrael:

– ¿Por qué has echado una mirada tan inquietante a ese hombre, que es un fiel? Le has acusado tanto miedo que ha abandonado su patria.

Azrael respondió:

– Ha interpretado mal mi mirada. No la miré con cólera, sino con asombro. Dios, en efecto, me había ordenado que fuese a tomar su vida en la India, y me dije: ¿Cómo podría, a menos que tuviese alas, trasladarse en la India?

Yalal Al-Din Rum

Alicia García AguiarAutor: Alicia García Aguiar Psicoterapeuta especialista en Terapia Breve Estratégica y miembro afiliado oficial en España del CTS que dirige Giorgio Nardone. Encuentra en este blog el tratamiento para todo tipo de trastornos desde la TBE y la Terapia Breve en general y mantente informado de las últimas novedades sobre libros, cursos y seminarios de Giorgio Nardone
Anuncios

AFORISMO

Ilustración de Stèphane Poulin de “Bartleby. el escribiente” (H. Melville)

“Nadie hay más solitario en el mundo que aquel que nunca ha recibido una carta”

ELÍAS CANETTI

Alicia García AguiarAutor: Alicia García Aguiar Psicoterapeuta especialista en Terapia Breve Estratégica y miembro afiliado oficial en España del CTS que dirige Giorgio Nardone. Encuentra en este blog el tratamiento para todo tipo de trastornos desde la TBE y la Terapia Breve en general y mantente informado de las últimas novedades sobre libros, cursos y seminarios de Giorgio Nardone

Mi perfil de Google+

WATZLAWICK: BATESON Y LA ESQUIZOFRENIA

Bateson utilizó la Teoría de los tipos lógicos como una forma de demarcar distinciones. (…) Una confusión de niveles lógicos bastante frecuente se produce cuando no distinguimos entre los niveles del lenguaje verbal y analógico, según expresa uno de los axiomas de “La pragmática de la comunicación humana“, generando estrampes comunicacionales. Es allí donde nos vemos envueltos en situaciones paradójicas, respondiendo a un nivel lógico diferente al que nos refiere nuestro interlocutor.

              Escher desafiando a la lógica

Por ejemplo, un matrimonio donde ella le dice a él, “querido, ¿vamos al cine esta noche?“, él hace un gesto frunciendo su boca, bufa, evidenciando un notable disgusto y responde con tono de resignación: “bueno, vamos…“. Ella le dice “¡mira, si no tienes ganas no vamos a nada, siempre lo mismo!“; por lo cual él se enfurece y la agrede “¿no ves que estás loca?, te digo que sí y escucha lo que me contestas!“.

Este diálogo podría ser el comienzo de una clásica escalada simétrica; la pareja responde al nivel lógico de lo paraverbal, mientras que él transita por el canal de lo verbal propiamente dicho.

      Escher en otro nivel lógico

Este entrecruzamiento de niveles convierte la conversación en un verdadero diálogo de sordos, donde ambos responden a elementos diferentes de la comunicación. (…)

La implementación de los tipos lógicos en el campo de la terapia familiar se desarrolló en una de las primeras investigaciones del grupo de Palo Alto: la teoría del doble vínculo. En las familias con un miembro esquizofrénico se observaba cómo se transmitían mensajes y conductas    excluyentes  simultáneamente, a niveles lógicos diferentes. Es una comunicación que a un nivel puede expresar un requerimiento manifiesto para que en otro se contradiga o anule.

                                           Jacques Tati en modo Escher

La dinámica del doble vínculo implica a dos o más personas, una de las cuales es considerada como la víctima. Bateson y su grupo opinaban que a un individuo que haya sido sometido en varias oportunidades a este tipo de interacción le resultará muy difícil permanecer sano. Sostenían también la hipótesis de que siempre que se presente una situación de esta clase se producirá un derrumbamiento en la capacidad de cualquier individuo para discriminar niveles lógicos. Un ejemplo que hace referencia a este tipo de mecanismo es el conocido chiste de la madre judía y las dos corbatas.

          Imposible

Una madre regala a su hijo dos corbatas, una azul y otra roja. El primer día, el hijo estrena la azul, se la muestra a la madre -haciendo ostentación del regalo-, que le pregunta “¿cómo querido, no te gustó la corbata roja?“. Frente a tal comentario, inmediatamente, para satisfacerla, se coloca la roja; enfrentando a su madre nuevamente, en busca de aprobación, encuentra de nuevo una pregunta “¿pero cómo querido, entonces no te gustó la azul?“. La repetición de este manejo comunicacional termina generando una trampa en la cual la única respuesta posible es una conducta incoherente, o sea, el hijo acabará colocándose las dos corbatas al mismo tiempo, siendo un comportamiento de este género rotulado como loco. (…) De este modo la víctima es colocada en una posición insostenible, en la cual no puede hacer un solo movimiento sin que sobrevenga la catástrofe. (…)

                                “Manos dibujando” de Escher

El grupo de Bateson no solo observó que esta situación ocurre entre el preesquizofrénico y su madre, sino también que puede aparecer en personas normales. Siempre que un sujeto es atrapado en una situación de doble vínculo, responderá de un modo defensivo y en forma similar a la esquizofrenia. (…)

M.C. Escher tendía, en su estilo, a realizar obras que desafiaran el orden de la lógica visual. Su obra está compuesta por diseños e imágenes que alteran las leyes de la forma, generando paradojas en la observación. Principalmente en las litografías arquitectónicas en donde traspola planos, tanto figura-fondo, anterior-delante, superior-inferior. Hofstadter (1979), acerca de su obra, remarca que cuando suponemos que distinguimos niveles jerárquicos claros nos toman por sorpresa, puesto que viola dicha jerarquía.

En la litografía Manos dibujando, la aparente paradoja y autorreferencia en la cual una mano dibuja a la otra se quiebra cuando se adjunta un nivel lógico superior invisible y externo a la obra; o sea, la mano de Escher que las diseña, “somos presa de la ilusión porque olvidamos la existencia de Escher” (Simon y colaboradores, 1984).

(Extraído de aquí)
Alicia García AguiarAutor: Alicia García Aguiar Psicoterapeuta especialista en Terapia Breve Estratégica y miembro afiliado oficial en España del CTS que dirige Giorgio Nardone. Encuentra en este blog el tratamiento para todo tipo de trastornos desde la TBE y la Terapia Breve en general y mantente informado de las últimas novedades sobre libros, cursos y seminarios de Giorgio Nardone

Mi perfil de Google+

PSICOTRAMPAS DEL IMPOTENTE Y DE LA ANORGÁSMICA

Entre los trastornos más frecuentes y padecidos en este campo se encuentran la impotencia masculina y la anorgasmia femenina: ambos son frentes que limitan la plena expresión de un instinto tan profundamente natural.

Las dos formas de desorden pueden parecer muy diferentes, pero en realidad el mecanismo que las desencadena es muy parecido: tanto el impotente como la anorgásmica tratan de producir voluntariamente lo que debería ser espontáneo. El hombre se esfuerza por obtener y mantener la erección y la mujer se empeña en sentir más hasta llegar al orgasmo. En el origen de ambos desórdenes podemos encontrar la psicotrampa de la manía controladora que conduce a efectos contrarios. Con frecuencia, para evitar la frustración, tanto el hombre como la mujer reducen las relaciones sexuales con su pareja a un mínimo sindical; a veces, en las formas más radicalizadas, se evitan de manera general, impidiendo no solo la satisfacción erótica, sino también la propia vida en pareja. De nuevo, ambos tratan de mantener ocultos sus respectivos problemas: la mujer finge y el hombre recurre en secreto a fármacos que estimulan la erección.

Desde un punto de vista estratégico, las dos patologías sexuales tienen el mismo origen, aunque con una expresión completamente distinta. Esto se debe a las diferencias biopsicológicas entre el cuerpo femenino y el masculino. Ni qué decir tiene que la incapacidad de expresar abiertamente el instinto sexual a menudo provoca efectos que no se reducen a este ámbito de la vida, sino que afectan a otros: esta limitación esencial contagia cualquier otra forma de confianza en nuestros recursos personales.

Si en ambos casos la psicotrampa de fondo es el control que hace perder el control, en su variante de empeño voluntario por producir algo que debería ser espontáneo, la solución consistirá en la transformación paradójica del esfuerzo. En consecuencia, se guiará al hombre y a la mujer para que, antes del acto sexual, se comprometan a eliminar el ansia anticipatoria y, durante éste, con objeto de cortocircuitar la paradoja del control, se esfuercen en la dirección contraria, o sea, en prever todas las escenas de fracaso imaginables, de modo que la mujer se obligue a sentir lo menos posible y el hombre tenga una erección menos potente.

No obstante, esta técnica, que en un porcentaje cercano al 50% de los casos produce el resultado deseado, no llega a desplegar todo su potencial terapéutico si no se desactiva la tendencia a la evitación. Esto, sin embargo, no debe transformarse en una “tarea para casa”: en tal caso estaríamos frente a una planificación voluntaria de lo que debería ser natural. Para evitarlo, muchas veces es importante orientar a la pareja, o al individuo que guiará a su pareja, a una especie de “repaso”, fase por fase, desde el descubrimiento adolescente hasta la progresiva maduración sexual, concentrando la atención en los efectos erotizantes y en la búsqueda de placer de la complicidad, basado en miradas, sonrisas o simples caricias.

Este aspecto, que podría parecer puramente pedagógico, es en realidad un modo de activar un proceso de distracción de la búsqueda excesiva, únicamente centrada en la fase final de la relación sexual, en lugar de en la fase inicial, elemento igualmente importante para desactivar la psicotrampa de la evitación y del control contraproducente. Si se logra convencer a los pacientes –y a veces no es nada fácil– de que realicen este recorrido en su totalidad, los resultados de éxito terapéutico superarán el 90% en el transcurso de 3 a seis meses. A este respecto, es importante recordar al lector que la sexualidad, siendo un fenómeno completamente natural, entra en crisis cuando la razón se opone a la naturaleza, de ahí que la solución consista simple y llanamente en devolver las cosas a su expresión más natural.

(Extraído de aquí)

 

Alicia García AguiarAutor: Alicia García Aguiar Psicoterapeuta especialista en Terapia Breve Estratégica y miembro afiliado oficial en España del CTS que dirige Giorgio Nardone. Encuentra en este blog el tratamiento para todo tipo de trastornos desde la TBE y la Terapia Breve en general y mantente informado de las últimas novedades sobre libros, cursos y seminarios de Giorgio Nardone

Mi perfil de Google+